Para
aquellos que no
conozcan a la
Maestra Wang
yang, hay que
decir que su
conocimiento del
estilo Yang
Taijiquan es
sumamente
profundo y lo ha
heredado de su
padre, el Gran
Maestro Wang Bo,
quien adquiriera
este
conocimiento de
diversas
fuentes,
siéndole
transmitido por
algunos de los
más reputados
Maestros como
Tian Zhaolin,
Zhang Haidong,
Zhang Mingyu y
Chang Yunjie,
pudiéndose
observar en la
foto de su
linaje la pureza
de su Arte.
El
curso comenzó el
sábado por la
mañana bajo la
dirección de la
Maestra Wang
Yang, y desde
las 10:00 hasta
las 13:00 los
asistentes
fueron
introducidos en
el sistema Shu
Xin Zhan Gu Fa
(método para
aliviar el
corazón abriendo
los huesos), que
es de origen
Taoísta y
consiste en
movilizar el
cuerpo en todas
sus direcciones,
alternando
movimientos de
tipo agonístas y
antagonistas, y
pudiéndose
calificar como
un tipo de
Qigong en
movimiento ya
que el conjunto
de técnica que
lo forma buscan
el estiramiento,
flexibilidad,
movilización
articular,
refuerzo
muscular y
tendinoso, a la
vez que combinar
ejercicios
respiratorios.
Este método
permite
conservar o
desarrollar el
conjunto de las
capacidades
locomotoras y
funcionales del
cuerpo,constituyendo
un sistema de
ejercicios para
la longevidad, o
una preparación
para la práctica
energética o
marcial. A pesar
de la dificultad
de algunos de
estos ejercicios
para la mayoría
de asistentes y
la facilidad con
los que los
realizaba la
Maestra Wang
Yang, es
importante
destacar que
este trabajo es
a nivel personal
y cada asistente
debe trabajar
según sus
posibilidades
para mejorar la
movilidad de sus
articulaciones a
través de una
práctica
continua y
seria. Y como se
repitió en más
de una ocasión
no hace falta
llegar al nivel
de flexibilidad
de que dispone
la Maestra Wang
Yang para
obtener
beneficio en la
práctica de este
sistema.
Una
vez realizado un
intenso trabajo
sobre Shu Xin
Zhan Gu Fa
(método para
aliviar el
corazón abriendo
los huesos) de
más de una hora
se pasó a la
explicación de
las bases del
Yang Taijiquan.
Así se
transmitieron
las cinco
posiciones
fundamentales
del sistema,
como son: Gong
Bu, Ma Bu, Shu
Bu, Pu Bu y Du
Li Bu con sus
respectivas
explicaciones
sobre el peso y
el significado
de cada una de
ellas.
Tras
el estudio de
posiciones la
Maestra explicó
a través de su
movimiento el
trabajo de los
diferentes
círculos y las
tres energías
fundamentales
del sistema Yang
Taijiquan, para
dar paso a
realizar algunos
movimientos de
la forma como
Lan Que Wei,
realizando
dentro de este
trabajo
movimientos
preparatorios y
de comienzo del
Taolu. A pesar
de la dificultad
del trabajo
corporal que
exige el Yang
Taijiquan de la
familia Wang
transmitido por
la Maestra Wang
Yang y a veces
existiendo la
sensación de
imposibilidad de
su ejecución,
con un poco de
paciencia e
interés todo se
fue intentando
una y otra vez
hasta que llegó
la hora de
comer.
En
la comida nos
reunimos los
participantes
del curso, la
Maestra Wang
Yang y su
marido, Thomas
Cantegrit. En
este tiempo
muchos alumnos
pudieron hablar
de sus
sensaciones y
opiniones del
trabajo
realizado, y
realizar las
preguntas o
inquietudes que
tuvieran a los
Maestros. Y de
esta forma sin
darnos cuenta
volvíamos al
centro para
descansar unos
minutos antes de
retomar
nuevamente las
prácticas. En
esta ocasión, la
tarde estaba
destinada a
practicar con
Thomas Cantegrit,
quien nos
hablaría y nos
explicaría la
teoría de todo
lo visto por la
mañana, además
de profundizar
un poco más en
el conocimiento
que se iba a
impartir en el
curso. Así
comenzamos
nuevamente la
práctica
dedicando una
buena parte del
tiempo al
trabajo Shu Xin
Zhan Gu Fa
(método para
aliviar el
corazón abriendo
los huesos),
posteriormente
se nos explicó
tanto
teóricamente
como a través
del movimiento
en que
consistían los
tres principios
fundamentales
del Yang
Taijiquan:
Kai/He, Ze Die y
Dui La Ba Chang;
de forma que
tras el trabajo
de la mañana y
el de la tarde
la comprensión
de estos
principios se se
hizo más fácil,
y ahora tocaba
aplicarlos al
movimiento de
forma
independiente
para que la
práctica fuera
más sencilla y
se pudiera
asimilar mejor.
Luego se pasó a
repasar el
trabajo que se
había realizado
por la mañana y
a estudiar otras
técnicas como
Zuo You Lou Xi
Ao Bu. Una vez
terminado este
trabajo se pasó
a trabajar los
desplazamientos
a través de Ji
Ben Gong, y con
la ejecución de
la técnica Zuo
You Lou Xi Ao Bu
hicimos algunas
series de
desplazamientos
que hicieron
sentir el
trabajo muscular
que las piernas
realizan, y para
descansar las
piernas se pasó
a un trabajo
básico de empuje
de una sola
mano, y la
aplicación en
Tuishou de
alguna de las
técnicas
aprendidas. En
este trabajo de
Tuishou fue de
gran ayuda que
Thomas Cantegrit
fuera
practicando con
cada uno de los
estudiantes a la
vez que les iba
indicando los
detalles que
debían de
corregir.
Ya
cerca de
finalizar el
horario de
práctica de la
tarde del sábado
se terminó con
un gratificante
trabajo en
parejas para
relajar
musculatura, que
sin duda todos
agradecieron.
Terminado
el día sólo
quedaba ir a
descansar para
volver al día
siguiente para
retomar las
practicas, en
esta ocasión
programadas
nuevamente con
la Maestra Wang
Yang.
Nuevamente
como el primer
día se realizó
Shu Xin Zhan Gu
Fa (método para
aliviar el
corazón abriendo
los huesos)
durante un largo
periodo, para
pasar a repasar
e incorporar
nuevos
movimientos como
Jing Bu Lang
Chui, y
realmente aunque
para aquellos
que no
participaran en
el curso
aprender tres o
cuatro
movimientos del
Yang Taijiquan
parezca poco,
hay que
mencionar que
los movimientos
del Yang
Taijiquan de la
familia Wang en
la Maestra Wang
Yang están
llenos de
importantes
matices, los
cuales no sólo
son difíciles de
comprender, sino
más aún de
llevarlos a la
práctica, por lo
que hay que
estudiar con
mucho
detenimiento
cada movimiento
por la gran
implicación del
cuerpo en cada
uno de ellos.
Tras haber visto
todo el temario
establecido para
este primer
seminario sobre
las bases del
Yang Taijiquan
de la familia
Wang, se pasó a
realizar otra
serie de
ejercicios en
pareja para
estirar el
cuerpo y evitar
bloqueos que
generaran dolor
en el
practicante por
la posible
ejecución
errónea de
alguno de ellos.
Posteriormente
ya para terminar
se realizó una
foto en familia
y se procedió a
las despedidas
de todos los
participantes
hasta el
siguiente curso.
Realmente el
conocimiento que
transmite la
familia Wang es
un tesoro, que
aunque difícil
de hacer
medianamente
bien, merece la
pena estudiar
con dedicación y
constancia. Para
terminar no
podemos de dejar
de mencionar la
humildad y buen
corazón de la
Maestra Wang
Yang y su
marido, Thomas
Cantegrit, a la
vez que darles
las gracias por
el conocimiento
transmitido y la
paciencia con
los estudiantes,
y sólo esperamos
poder
devolverles el
gran favor de
haber compartido
con nosotros sus
conocimientos
con una práctica
sincera que
pueda dar sus
frutos con el
tiempo.